Te voy a resumir las principales estrategias, y no solo fórmulas que existen, de financiación a las que puedes recurrir como emprendedor, eso si, tras haber realizado tu Plan de Negocio.
A saber las principales: 
 
Estrategias y fórmulas para financiar tu inversión inicial, tu puesta en marcha. Lo principal, la más importante, son los Recursos Propios. Es de lógica, que el emprendedor sea quien más arriesgue en el proyecto. Financia parte de tu proyecto con tus recursos, recomiendo por lo menos el 50%, pero según los casos, con ahorros que tengas acumulados. «Invita» a amigos o familiares a que te financien parte del proyecto. Esta parte es sensible, convéncelos y hazles ver la viabilidad del negocio, documenta bien el préstamo, ojo con Hacienda, y no pretendas que ellos cubran toda tu inversión inicial. Normalmente suele instrumentarse mediante pequeñas aportaciones y gozan de la flexibilidad en cuanto al plazo de devolución. Usa, si tienes derechos acumulados, la capitalización de la prestación por desempleo, en el que la Administración te pedirá, entre otros, un Plan de Negocio. «Recalco de nuevo: estudia y desarrolla tu Plan de Negocio»
Este capital inicial acumulado, te va a servir para apoyar la solicitud de financiación ajena, ya sea bancaria o de algún inversor. ¿Por qué? Porque si aportas recursos propios a la financiación del proyecto, implícitamente conlleva que tu apoyas el proyecto, crees en él, porque también asumes riesgo, al compartir riesgo es más fácil que convenzas a Inversores, lógicamente tras ver que el Plan es viable, y si es de cara a una Financiación Bancaria apoya la operación al aportar una mayor garantía. Aunque prepara un buen dossier de documentos, que el Banco ya te pedirá al margen de tu Plan, tanto fiscal, laboral, patrimonial como de posibles avalistas dado el caso. Entre los fondos disponibles a través de Entidades Financieras dispones: Préstamos convencionales, Préstamos ICO, que gozan de un tipo de interés más ventajoso al igual que cierta versatilidad en plazo y forma de amortización del mismo, y del que las Entidades son más activas en su negociación y concesión. Fondos procedentes del BEI «Banco Europeo de Inversión». Pólizas de Crédito.
De la financiación bancaria debes tener claro que es, hoy en día, una de las puertas más difíciles de abrir, aunque bien es verdad que poco a poco se va abriendo el «grifo» de la financiación, pero para proyectos muy solventes, muy detallados, con solidez financiera, y que se encuentren mínimamente avalados.
Aún así, si tu proyecto es viable, lo has testado, consigues que sea avalado técnica o comercialmente, pero no cuentas con suficientes recursos para empezar, no dudes en presentarlo para obtener financiación a entidades como Sociedades de Garantía Recíproca, que te permitirán acceder a condiciones de financiación de forma preferente, con tipos bonificados, avales y fianzas frente a terceros o de cara a avalar tu proyecto.
Subvenciones y bonificaciones públicas. Te voy a ser sincero en este sentido. No tomes una subvención como una fuente de financiación. No bases la financiación de tu Plan de Negocio en las subvenciones. Si has probado que tu Plan es de sobra rentable, y ya tienes debidamente definida y conseguida tu estructura de financiación, entonces si, busca qué bonificaciones puedes solicitar, Seguros Sociales, impuestos en el inicio, subvenciones a la contratación de personal, ayudas en I+D y tecnología. Tómalo como un incentivo en tu actividad. Ahora, ten en cuenta los numerosos requisitos y procesos burocráticos que debes seguir, la disponibilidad de fondos públicos para ese proyecto, y que no es válido para todo tipo de actividades empresariales, y depende de la Comunidad Autónoma donde operes.
Préstamos participativos. Los préstamos participativos son fórmulas de financiación por parte de un prestamista, que acompaña al emprendedor en su riesgo empresarial, pero a cambio, percibe una contraprestación por los fondos aportados, acorde a un tipo de interés fijo y una participación en beneficios. En la actualidad, hay tanto prestamistas privados, que se relacionan mediante un contrato de préstamo participativo expreso y regulado, y públicos, siendo la más conocida en nuestro país, ENISA. Este tipo de préstamos, a efectos mercantil y fiscal, se considera como Fondos Propios, y no computa en tu Balance como Pasivo, como deuda.
Los Business Angels son aquellos inversores privados, que no solo aportan financiación sino también conocimiento y desarrollo empresarial. Es un inversor para proyectos más cualificados, con mayor proyección de crecimiento empresarial, y normalmente acompañan al emprendedor en su primeros pasos.
Una fórmula novedosa y alternativa de financiación es el Crowdfunding o financiación colectiva. Se trata de financiar, mas que un negocio, un proyecto social, de investigación, o una idea innovadora o muy tecnológica, y suele ser a través de plataformas on-line. Hay diferentes tipos de Crowdfunding, dependiendo el tipo de proyecto, pudiendo ser de «recompensa», de «préstamo» o de «participación» en la Sociedad.
 
 
Estrategias y fórmulas para financiar tu circulante: Una vez financiado el inicio y desarrollo de tu estructura permanente, ahora debes financiar tu actividad recurrente, tu día a día. La primera y más importante, tus clientes, tus ventas, sobre todo si cobras al contado. Se constituye como la principal fuente de financiación que permite cubrir tus necesidades a corto plazo, tales como proveedores, salarios, pago de impuestos a la Administración. Si tienes bien calculado tus necesidades de circulante, tu periodo de maduración económico y financiero, tu «fondo de maniobra», podrás definir esta estrategia de forma sencilla. ¿Qué pasa si cobras de forma aplazada? Puedes recurrir a la financiación ajena, ya sea mediante la negociación con proveedores, en cuanto al pago aplazado de tus facturas, fórmulas de financiación de ventas, como el factoring o el confirming de facturas de clientes, que te permite adelantar el cobro de la factura, a través de un intermediario financiero, a cambio de una comisión e intereses. Las obligaciones fiscales, aunque no siempre son aprobadas, y solo el IVA, puedes solicitar a la Administración el fraccionamiento de los pagos, acorde a un plan de pagos junto con su debida justificación, y dado el caso que encaja con tu presupuesto de tesorería. Simplemente has de comparar el coste financiero de la Administración frente al bancario. Te propongo también otras fórmulas, como el renting de mobiliario, equipos informáticos o vehículos comerciales. El renting es una fórmula de alquiler, mediante contrato pactas un uso durante un periodo a cambio de una cuota mensual, totalmente deducible el gasto e IVA, y al no ser financiación no computa como deuda en tu Balance y tu riesgo bancario se reduce al no computar en CIRBE «riesgos del Banco de España». Estudia estas posibilidades, pide presupuestos y tenlo en cuenta. Te va permitir reducir tu estructura permanente y por ende tus necesidades de inversión inicial, además te convertirá en variable costes que podías tener como fijos, y en los equipos o vehículos no corres riesgo de obsolescencia.
 
Conclusión: Elabora tu Plan de Negocio y estudia la viabilidad financiera del mismo. Con las herramientas de financiación existentes, adáptalas a tu Plan Financiero.
Sergio Utrero @sergioutrero

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