El Balance, el Plan de Inversión y el Plan de Financiación.

El Balance es uno de los Estados Contables obligatorios, según se detalla en la Ley de Sociedades de Capital y en el Plan General de Contabilidad.
Es un documento que se estructura en dos bloques, Activo y Pasivo, que deben coincidir en cantidad. En él se reflejan las inversiones, es decir, el Activo, y la financiación de esas inversiones, es decir, el Pasivo.
El Activo se divide en dos apartados, el Activo Corriente, que son aquellos bienes susceptibles de convertirse en liquidez en el ciclo de actividad de la empresa, normalmente un año. A saber, existencias comerciales, cuentas de clientes y tesorería, son los más comunes.
Por otro lado tenemos el Activo No Corriente que son los bienes que pertenecen al proceso productivo de la empresa y tienen un carácter de permanencia a largo plazo en la misma. Lo componen, Inmovilizado Intangible, como pueda ser software, Inmovilizado Material, como equipos informáticos, instalaciones, edificaciones, vehículos, mobiliario,…,y sus correspondientes amortizaciones..
A partir de aquí, ¿cómo construimos una previsión del Balance? Comenzaremos detallando nuestro plan de inversiones, reflejando cuáles son los activos productivos que necesitaremos para el desarrollo de nuestro negocio, qué importe, año de inversión y plazo de amortización. Y por otro lado, los bienes de circulante, los cuáles vendrán definidos por el plan de ventas que tengamos estudiado. ¿Qué stock necesito en función de mis ventas esperadas, tesorería necesaria para no caer en quebranto de liquidez?
Con el objeto de calcular la estructura óptima del circulante, partiremos de la cuenta de resultados que tenemos prevista. ¿Qué porcentaje respecto a ventas representa en peso cada partida de gastos? La idea es obtener el periodo de maduración respecto a ventas, obtenido a partir del plazo medio de fabricación, almacenamiento, cobro, y que nos dará una cifra en días. Si a esta cifra lo multiplicamos por el ratio «venta anual estimada/365», nos dará una previsión de en cuánto estará compuesto el circulante, en términos de existencias, cuentas de clientes y tesorería.
¿Cómo financiamos el Plan de Inversiones? Con el Plan de Financiación. Vamos a detallar cómo financiamos las inversiones, y a partir de ahí cómo llegamos a construir el Pasivo del Balance, en una ficha que nos refleje el origen de los fondos , el importe, plazo de devolución y tipo de interés.
Lo óptimo es que las inversiones en circulante deban financiarse con deuda o recursos a corto plazo, por el grado de exigibilidad, generalmente compuesta por créditos de proveedores y pólizas de crédito bancaria. Al igual que los activos fijos, deben financiarse con Recursos Permanentes, que será mediante Recursos Propios, como capital aportado, o mediante financiación bancaria o alternativa. Los Recursos Permanentes deben financiar además del Activo Fijo o No Corriente una parte del circulante. Esta parte es lo que se denomina Fondo de Maniobra.
En resumen, el Pasivo, se divide en Patrimonio Neto y Pasivo. En el Patrimonio Neto se detallan las aportaciones de socios, vía Capital Social, Reservas constituidas y Resultados positivos de ejercicios pasados. Por otro lado está el Pasivo No Corriente, que son deudas a largo plazo, y el Pasivo Corriente, que son deudas a corto.

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